El arbitraje que encendió Torreón: Santos hace historia y Pumas estalla

El silbante Guillermo Pacheco Larios marcó un penal dudoso a Nathan Silva al minuto de juego y le sacó la roja; los laguneros nunca habían ganado seis al hilo

Santos venció 2-0 a Pumas. Foto: Mexsport
Santos venció 2-0 a Pumas. Foto: Mexsport

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Santos consiguió su histórico sexto triunfo al hilo al derrotar a Pumas en Torreón, aunque quedó claramente manchado por el polémico arbitraje de Guillermo Pacheco Larios, en un partido que terminó 2-0 a favor de los laguneros.

En la primera jugada de este encuentro en espacio abierto, el argentino Ezequiel Bullaude le ganó en la carrera a Nathan Silva y si bien hay un ligero empujón en la espalda por parte del defensa de Pumas, el futbolista de Santos dio un par de pasos más y decidió tirarse dentro del área.

El silbante Pacheco Larios no dudó en marcar la infracción, pero además la expulsión, con lo que los Pumas en el mero inicio del encuentro se quedó con diez hombres.

Pese a los enérgicos reclamos del técnico Esteban Solari y de toda la banca auriazul, el juez central no fue llamado por el VAR a revisar la jugada, por lo que procedió el penal.

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Foto: Mexsport

Y eso malogró el juego para los visitantes y facilitó el duelo a los locales, quienes ya de por sí venían de vena con cinco juegos con victoria al hilo.

El encargado de cobrar la pena máxima fue Eduardo Aguirre, quien engañó a un Keylor Navas que si tiene una flaqueza como arquero, esa es justo la de atajar penales, porque ni siquiera el Mudo había tirado, cuando ya se había vencido hacia su lado derecho.

Fue un partido absolutamente condicionado por la decisión arbitral, porque Pumas ya no pudo proponer como pretendía al ataque, mientras que Santos se sintió súper cómodo con la ventaja tan temprano en el juego.

Así que si iba a haber espectáculo en este duelo, se murió muy pronto, porque mientras un equipo ya estaba perjudicado, el otro no hizo mucho para ir más hacia adelante y aprovechar su superioridad numérica.

Conforme avanzó el juego, hubo algunas tímidas intenciones de la UNAM de al menos rescatar el empate, pero debido a su inferioridad numérica, jamás pudo verdaderamente hacer peligro.

Santos se dedicó a sobrellevar su resultado, a remar poquito a poco hasta llegar a la otra orilla. Y cuando el juego ya era maduro, una nueva desatención de Pumas terminó por abrochar la victoria para los Guerreros.

Al filo del 80', una clara mano de Rubén Duarte dentro del área fue ahora sí bien marcada por el silbante Pacheco como pena máxima.

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Foto: Mexsport

Esta vez, el cobrador fue Franco Pardo y nuevamente engañó muy fácil a un Keylor Navas quien otra vez se venció desde antes, sin ninguna posibilidad de atajar el esférico.

Al silbante de este encuentro, ciertamente se le fue el encuentro de las manos, ya que en la parte final del mismo, las bancas se vaciaron luego de que Juninho salió de cambio, provocó a la afición lagunera con que el torneo pasado Pumas los goleó 4-0.

Eso encendió a la banca lagunera, y a su vez el preparador físico de la Universidad aventó una botella, lo cual desembocó en su expulsión y que casi se arme la bronca.

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Más allá de la cuestionable actuación del silbante en el juego, una vez más quedó de manifiesto que el lado más flaco de estos Pumas es su línea defensiva.

El penal que cometió Nathan, aunque muy dudoso y que la roja lució excesiva, una vez más fue superado por pura velocidad y por ello fue que empujó por detrás a Bullaude. Ya si lo exageró o no el argentino es otra cosa.

Y el penal que cometió Duarte es inobjetable. El defensa español, no es de este partido, ni de este torneo, sino de ya anteriores, que tiene carencias muy marcadas y una vez más quedaron de manifiesto.

Así que los Pumas se quedaron con 16 puntos en la posición 11 de la tabla, con serio riesgo de no alcanzar a clasificar a la Liguilla, ya que tiene que sacar los más puntos posibles en sus siguientes cuatro juegos y esperar combinaciones.

Contra Tigres el sábado en el Olímpico Universitario, tienen que ganar sí o sí o de plano se pueden ir despidiendo de cualquier posibilidad de clasificar.

Mientras que Santos, por primera vez en su historia consiguió seis triunfos al hilo, ya que anteriormente en seis ocasiones había alcanzado cinco pero siempre se quedaba ahí.

Además, el conjunto dirigido por el portugués Renato Paiva llegó a 19 puntos en la novena posición y se puso a tiro de piedra del octavo lugar, que por ahora tiene Querétaro con 20 unidades.

La resurrección de Santos está más que consumada y en seis fechas con 18 puntos conseguidos, emergió de la oscuridad de los últimos lugares y ahora sueña más fuerte que nunca con volver a una Liguilla, ello sin importar que este triunfo no fue del todo "limpio" pero no por culpa de ellos.

Los Guerreros ahora van a Tijuana a medirse a los Xolos, en busca de un séptimo triunfo que bien los podría meter en zona de Liguilla y poner en sus manos la clasificación en la recta final de la fase regular.

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