La anexión de la Federación Mexicana de Futbol a Conmebol representaría el regreso de los clubes mexicanos a la Copa Libertadores y la Sudamericana
México dejaría Concacaf y se uniría a Conmebol; la oferta de Infantino que tentó a la FMF


Por: Saúl Cano
El deseo de competir en Sudamérica habría sido el motivo por el que la Federación Mexicana de Futbol (FMF) apoyó la propuesta de Gianni Infantino para crear FIFA Forward Enterprise.
El presidente de la FIFA lanzó una polémica propuesta para crear una nueva empresa bajo control del máximo organismo del futbol mundial, que concentraría derechos comerciales y la operación de sus competencias. La intención era abrir una participación minoritaria a inversionistas privados y levantar hasta cuatro mil 200 millones de dólares, con una valoración inicial de la empresa de 20 mil millones de dólares.
La propuesta generó una fuerte oposición. UEFA, AFC y Concacaf terminaron cerrando filas contra el proyecto y, este lunes, las tres confederaciones exigieron una investigación independiente sobre la forma en que Infantino impulsó la iniciativa. El plan, además, ya fue abandonado por la FIFA.
México, sin embargo, tomó un camino distinto. La FMF primero informó que analizaría la propuesta para determinar si era conveniente para el futbol mexicano y, días después, respaldó públicamente a Infantino.
El proyecto tenía un incentivo económico importante para las federaciones. Si se aprobaba, el programa FIFA Forward aumentaría de ocho a 20 millones de dólares por asociación miembro para el ciclo 2027-30. Además, cada una podría acceder a otros 20 millones mediante el nuevo programa Fast-Forward. En total, FIFA calculaba una inversión superior a los 10 mil millones de dólares durante los siguientes ciclos.
Pero en el caso mexicano habría otro incentivo, uno deportivo. La posibilidad de abandonar Concacaf para incorporarse a Conmebol habría sido el acuerdo que, según una versión difundida por el periodista Martín del Palacio, Infantino habría ofrecido a la FMF a cambio de su respaldo para la reelección presidencial de FIFA en 2027.
¿Qué representaría la unión de México a Conmebol?
En lo deportivo, el cambio sería radical. México dejaría de competir por los boletos mundialistas de Concacaf y tendría que enfrentarse regularmente a selecciones como Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia y Ecuador.
El nivel de exigencia sería completamente distinto. En las eliminatorias rumbo al Mundial 2026, las 10 selecciones de Conmebol disputaron un formato de todos contra todos, con partidos de ida y vuelta: 18 encuentros por selección. Los seis primeros consiguieron el boleto directo y el séptimo fue al repechaje mundialista.
Para México significaría dejar de tener el camino de Concacaf, donde en 2026 hubo seis boletos directos y dos plazas para el repechaje, y entrar a una competencia mucho más reducida y exigente.
Pero no solamente cambiaría el camino del Tricolor. Los clubes mexicanos también tuvieron una relación prolongada con la Copa Libertadores antes de abandonar las competencias de Conmebol. El regreso a Sudamérica podría abrir nuevamente la puerta para que los equipos de la Liga MX compitan contra los principales clubes del continente, aunque esto requeriría acuerdos específicos de Conmebol y no ocurriría automáticamente por un eventual cambio de confederación.
México cambiaría la comodidad de dominar buena parte de su región por la posibilidad de competir permanentemente contra las potencias de Sudamérica. Y ahí está el verdadero peso de la versión que circula alrededor de Infantino. Porque si el supuesto acuerdo fuera real, México no solamente habría elegido un bando en la guerra política de la FIFA, habría apostado por cambiar de "continente futbolístico".