Europa bajo protesta

Las manifestaciones europeas provocan daños comerciales e incertidumbre financiera; su alcance mundial dependerá de su duración y de las respuestas gubernamentales

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Alejandro Pulido García

-Las manifestaciones europeas provocan daños comerciales e incertidumbre financiera; su alcance mundial dependerá de su duración y de las respuestas gubernamentales

-México podría recibir efectos mediante inversiones, exportaciones y mercados cambiarios. Una movilización semejante dependería de causas internas

Las manifestaciones del 17 y 18 de octubre dejaron cristales en las calles, comercios vandalizados y riesgos empresariales por calcular, bajo el pretexto del malestar ciudadano, combustible caro, vivienda inaccesible, servicios públicos deteriorados y jóvenes que dicen encontrar un camino cerrado hacia la aparente vida independiente. Las demandas varían ligeramente entre países vecinos, sobre el común denominador de que un esfuerzo cotidiano ya no deriva en tranquilidad económica.

París, Lyon, Marsella y Burdeos con violencia, daños personales y materiales, enfrentamientos en Milán, protestas contra reformas educativas y recortes en Bruselas, y oposición en Madrid y Lisboa por el alto costo de la vivienda.

Las manifestaciones pacíficas se perdieron entre saqueos, violencia y destrozos, lo cual impide tener un diagnóstico real de la situación, para encontrar soluciones a las demandas sociales.

El juego geopolítico

Dentro de la estrategia entre fronteras, con pesos y contrapesos que se centran en equilibrios globales, se encuentran las acciones que podrían dirigir el resultado de esta pugna interna de la sociedad, en la que otros gobiernos pudieran intentar aprovechar agravios existentes mediante desinformación, cuentas coordinadas o propaganda destinada a debilitar instituciones. En este sentido, la Unión Europea mantiene sanciones contra actores vinculados con actividades prorrusas, incluida la manipulación informativa, lo que justifica vigilancia, pero no prueba que Moscú haya organizado estas manifestaciones, como se ha comenzado a filtrar en las últimas horas.

Así, se afirma que Francia ha detectado injerencias digitales extranjeras mínimas alrededor de las convocatorias iniciales en septiembre, con lo que no se podría determinar esto como origen del conflicto, sino como amplificación y aprovechamiento político, sin pruebas contundentes, más allá de una búsqueda por intensificar la polarización difundiendo imágenes descontextualizadas o mensajes que conviertan problemas económicos en confrontaciones identitarias, como se está proyectando en las manifestaciones programadas para el 24 de octubre en Como, Italia.

Por otro lado, es variable el riesgo de que efectivamente todo recaiga en los inmigrantes, musulmanes o potencias extranjeras, o por la división política, siendo que entre las causas también se debe considerar que el detonante fueron aparentes fallas internas del sistema.

De lo local a lo global

La factura para las empresas en las ciudades mencionadas incluye robo de mercancías, localesdestruidos, cierres –incluso permanentes– y reparaciones; a esto hay que sumarle los gastos efectuados en seguridad, dificultades laborales y ventas perdidas; pasando al nivel de mercados, se registraron caídas en muchas acciones francesas, bonos y del euro el lunes pasado, aumento de la deuda del país galo en materia de corrección del déficit, teniendo como base que estas protestas resaltaron las vulnerabilidades económicas gubernamentales, no sólo en Francia sino en Europa.

Se vuelve relevante que esta crisis podría impulsar interrupciones en la producción y transporte de mercancías, en el impacto a puertos durante periodos prolongados, retrasando las entregas en la cadena global de suministros y las decisiones de inversión, dentro y fuera de Europa, lo que impulsaría la presión en otras monedas como está ocurriendo con el euro, y la posibilidad de un daño global, recordando el peso de la economía europea.

México: agravios propios, más allá de lo europeo

México no se encuentra por el momento en la misma línea que se detonó en los países europeos; sin embargo, ante la crisis que se desató podría tener menor demanda de clientes europeos, retrasos de proveedores y volatilidad financiera.

En cuanto a lo social, una movilización semejante dependería sólo de condiciones nacionales que no se están dando de manera clara o similar; el antecedente más cercano han sido las recientes protestas contra la gentrificación en Ciudad de México, por temas de encarecimiento en ciertas zonas de la ciudad y exceso de turismo en las mismas, y por agua en Jalisco.

Conclusiones

Siempre es necesario verificar las fuentes de información, a fin de incorporar riesgos digitales y reputacionales al análisis empresarial, exigiendo evidencia antes de atribuir conflictos a países o grupos políticos, sociales o religiosos.

Atender el entorno es de suma importancia, como el hecho de escuchar demandas sobre vivienda, movilidad y empleo por parte del gobierno, y a su vez lograr la continuidad empresarial, manteniendo sanas relaciones comunitarias.

¿Está México preparado para asumir este tipo de riesgo?

@AlexPulidoG

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