El INE planea una elección más grande con más casillas y electores, además de nuevas responsabilidades que incrementan los costos operativos y generan debate sobre el financiamiento electoral.
Presupuesto del INE, a la guillotina


Por: Juan Ortiz
Aquí vamos otra vez. Y es que Claudia Sheinbaum calificó de "exagerado" que el INE proyecte más de 36 mil millones de pesos para 2027 y comparó la cifra con la elección presidencial de 2024.
Y sí, es mucho dinero. Pero ella omite que se le han cargado nuevas obligaciones al instituto mientras aumenta el número de electores, cargos y casillas. Luego reclama que todo eso cueste dinero.
También hay una confusión conveniente, pues esos 36 mil millones no corresponden solamente a elegir diputados. Incluyen la operación anual del INE y recursos precautorios para posibles mecanismos ciudadanos. Sólo alrededor de 13 mil millones están directamente ligados a organizar la elección federal.
UNA ELECCIÓN MÁS GRANDE
Para 2027, el INE calcula una Lista Nominal superior a 102 millones de personas. También proyecta instalar 176 mil 741 casillas, unas 6 mil 560 más que en 2024. Además de renovar la Cámara de Diputados, habrá elecciones locales prácticamente en todo México.
Y algo que se olvida es que nuestro sistema electoral cuesta porque México decidió construir controles después de décadas donde votaban hasta los muertos en las elecciones organizadas por el propio gobierno.
Un padrón de electores confiable cuesta. También cuesta capacitar ciudadanos para recibir votos. La fiscalización requiere personal durante todo el proceso.
Por eso, si Morena quiere "ahorrar" unos centavos, mejor que nos diga qué parte quiere perjudicar del proceso electoral con su eliminación.
Además, tampoco se habla del dinero que reciben los partidos políticos. Hablar de lo que administrará el INE sin este tema también distorsiona la discusión. Sólo Morena recibirá más de 2 mil 700 millones de pesos en 2026, además de que ya se les olvidó la promesa de regresar parte de ese dinero.
MÁS FUNCIONES, MISMO DINERO
El INE tampoco realiza las mismas tareas que hace una década. Y desde la llegada de Morena al poder también se ampliaron sus responsabilidades con nuevas reformas.
Ahora organiza elecciones del Poder Judicial. También verifica nuevos requisitos para candidaturas y asumió obligaciones de transparencia sobre los partidos tras desaparecer el Inai.
El ejemplo reciente es todavía más absurdo. Sheinbaum impulsó la Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas para revisar posibles vínculos criminales. La reforma ordena que esa tarea permanente se haga sin recursos adicionales. El Congreso crea trabajo nuevo y después exige que se haga "gratis".
Y en este 2027 también comenzará la preparación de la elección judicial de 2028. Aunque las urnas lleguen un año después, la planeación empieza antes y necesita recursos. Así que el oficialismo debería informarse primero sobre cuánto cuestan las obligaciones que aprueba antes de acusar al INE de gastar demasiado.
TADDEI ABARATA EL RECORTE
No olvidemos el papel que juega Guadalupe Taddei. Frente a cada recorte que la Cámara de Diputados le propina al INE, ella responde que las actividades electorales están garantizadas y que el proceso electoral seguirá adelante.
Ese tipo de respuesta "institucional" termina facilitando nuevos recortes. Si después de quitar miles de millones la presidencia del INE asegura que todo podrá cumplirse, el Congreso aprende que puede seguir ahorcando sin pagar un costo político.
Taddei debería advertirles que reducir el presupuesto sin análisis afecta funciones clave. También responderles que cuesta absorber las nuevas obligaciones que Morena sigue aprobando. Si nunca fija ese límite, ella se vuelve cómplice de la destrucción institucional.
EL DATO INCÓMODO
El gobierno federal le recortó al Instituto Nacional de Lenguas Indígenas el 13.1% de su presupuesto en 2026, según el último informe trimestral de Hacienda. Y en términos reales, tiene 48% menos recursos que en 2018. Así la importancia del oficialismo le da al instituto encargado de preservar un legado nacional.